Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada No conozco de qué refinado y costoso material se recubrió el tonel de Heidelburgh, pero ese recubrimiento en ningún caso podría haberse comparado con la membrana sedosa de color perlado, similar al forro de un distinguido abrigo de pieles, que forma la superficie interior de la caja del cachalote.
Se habrá visto que el tonel del cachalote abarca la longitud total de la entera parte superior de la cabeza; y dado que la cabeza abarca un tercio de la longitud total de la criatura —tal como se ha establecido en otro lugar—, si se determina entonces esa longitud en ochenta pies para una ballena de buen tamaño, tenéis más de veintiséis pies por la profundidad del tonel cuando es izado a lo largo arriba y abajo contra el costado del barco.
Como al decapitar la ballena el instrumento del que opera se acerca al punto en el que posteriormente se fuerza una entrada en el almacén de esperma, este operador, consecuentemente, ha de ser extremadamente cuidadoso, no vaya a ser que un golpe descuidado e intempestivo invada el santuario y deje salir despilfarradoramente su invaluable contenido. Es también este borde decapitado de la cabeza el que finalmente es elevado fuera del agua, y retenido en esa posición por los enormes aparejos de descarnar, cuyas combinaciones de cáñamo, a un costado, constituyen una buena jungla de cabos en esa banda.