Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —Éste es el ombligo del barco, este doblón de aquÃ, y todos se desviven por desclavarlo. Pero, desclavaos el ombligo, ¿y cuál es la consecuencia?[121]. Aunque también, si se queda ahÃ, también es feo, pues cuando nada está clavado al mástil, signo es de que las cosas se están volviendo desesperadas. ¡Ja, ja!, ¡viejo Ajab!, la ballena blanca, ¡ésa os clavará! Esto es un pino. Mi padre, en el viejo condado de Tolland, cortó una vez un pino, y encontró un anillo de plata que estaba embutido en él; el anillo de boda de algún moreno. ¿Cómo llegó hasta allÃ? Y asà dirán en la resurrección, cuando vengan a pescar este viejo mástil, y encuentren allà metido un doblón, con ostras adheridas en lugar de la rugosa corteza. ¡Ah, el oro!, ¡el valioso, valioso oro!… ¡el verde mÃsero[122] pronto te acaparará! ¡Chist!, ¡chist! Dios va entre los mundos cogiendo bayas[123]. ¡Cocinero!, ¡eh, cocinero!, ¡cocÃnanos! ¡Jenny! Eh, eh, eh, eh, eh, Jenny, ¡Jenny!, ¡y que tu torta de azada esté hecha!