Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —¡Por mi alma que ha estado estudiando la gramática de Murray! Desarrollando su mente, ¡pobre hombre! Pero ¿qué es lo que dice ahora…? ¡Chsss!
—Yo miro, tú miras, él mira; nosotros miramos, vosotros miráis, ellos miran.
—Vaya, se lo está aprendiendo de memoria… ¡Chsss!, otra vez.
—Yo miro, tú miras, él mira; nosotros miramos, vosotros miráis, ellos miran.
—Bueno, es gracioso.
—Y yo, tú, y él; y nosotros, vosotros, y ellos, todos somos murciélagos; y yo un cuervo, en especial cuando estoy en lo alto de este pino de aquÃ. ¡Cras!, ¡cras!, ¡cras!, ¡cras!, ¡cras!, ¡cras! ¿Soy un cuervo o no? ¿Y dónde está el espantapájaros?[120]. Ahà está; dos huesos metidos en un par de viejos pantalones, y dos más embutidos en las mangas de una chaqueta vieja.
—Me pregunto si se refiere a mÃ… ¡Halagador!… ¡Pobre muchacho!… PodrÃa ahorcarme. De cualquier modo, por el momento dejaré la vecindad de Pip. Puedo aguantar al resto, pues tienen ingenios normales; pero él es demasiado delirantemente ingenioso para mi cordura. Bueno, bueno, le dejo murmurando.