Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada El profesional caballero, con esa familiaridad señalado, había estado todo el tiempo de pie junto a ellos, con nada específico visible que denotara su caballeresco rango a bordo. Su rostro era un rostro excesivamente orondo, aunque sobrio; estaba vestido con una levita o camisa de lana azul pálida y pantalones remendados; y hasta entonces había dividido su atención entre un pasador que sostenía en una mano, y un pastillero sostenido en la otra, echando ocasionalmente una crítica ojeada a los miembros de marfil de los dos tullidos capitanes. Pero al ser presentado a Ajab por su superior, se inclinó cortésmente, y procedió directamente a cumplir el encargo de su capitán.
—Era una herida horrorosamente mala —comenzó el cirujano ballenero—, y siguiendo mi consejo, aquí el capitán Boomer puso nuestro viejo Sammy…
—Samuel Enderby es el nombre de mi barco —interrumpió el manco capitán, dirigiéndose a Ajab—; sigue, muchacho.
—Puso nuestro viejo Sammy rumbo al noroeste, para salir del achicharrante tiempo que hacía allí en el ecuador. Pero no sirvió de nada… Yo hice todo lo que pude; velé con él las noches; fui muy severo con él en el asunto de la dieta…