Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —A ello entonces, y traédmela (se vuelve para marcharse). ¡Ah, la vida! Aquà estoy, orgulloso como un dios griego, ¡y sin embargo deudor de este tarugo por un hueso en el que apoyarme! Maldito sea este mortal interendeudamiento que no quiere deshacerse de los libros de contabilidad. Yo serÃa libre como el aire; y estoy apuntado en los libros del mundo entero. Soy tan rico que habrÃa competido puja a puja con los más ricos pretorianos en la subasta del Imperio romano (que era el mundial); y, sin embargo, debo la carne de la lengua con la que fanfarroneo. ¡Por los Cielos! Me agenciaré un crisol y me meteré en él, y me desharé hasta ser una pequeña vértebra compendiosa. Sea.
Carpintero
(Retomando su trabajo.)