Moby Dick
Moby Dick No hay dandi criado en ciudad que pueda compararse con uno criado en el campo… Me refiero a un auténtico dandi paleto… un tipo que en plena canícula siega sus dos acres con guantes de cabritilla por temor a broncearse las manos. Ahora bien, cuando a un dandi campestre de este tipo se le mete en la cabeza hacerse una reputación distinguida, y se enrola en la gran pesquería de la ballena, deberíais ver las payasadas que hace cuando llega al puerto de mar. Al encargar su indumentaria marina, pide botones de fantasía para sus chalecos; tirantes para sus pantalones de lienzo. ¡Ah, pobre palurdo! Qué amargamente se partirán esos tirantes en la primera aullante galerna, cuando seáis arrastrado, tirantes, botones y demás, garganta de la tempestad abajo.