Moby Dick
Moby Dick Pero además de los fijianos, tongataboanos, erromangoanos, pannangios, y brighggios, y además de los fieros especÃmenes de la profesión ballenera que fluctúan por las calles, verás otras vistas todavÃa más curiosas, ciertamente más cómicas. A esta ciudad llegan semanalmente montones de cándidos nativos de Vermont y de New Hampshire, todos sedientos de lucro y de gloria en la pesquerÃa. En su mayor parte son jóvenes, de complexión recia; tipos que han talado bosques y que ahora buscan dejar el hacha y empuñar la lanza ballenera. Muchos están tan verdes como las Green Mountains de donde vinieron. En algunos aspectos pensarÃas que apenas tienen unas horas de edad. ¡Mirad allÃ!, a ese individuo volviendo la esquina. Lleva un sombrero de castor y una chaqueta de frac ceñida con cinturón de marinero y navaja enfundada. Aquà viene otro con un sueste y una capa de bombasÃ.