Moby Dick
Moby Dick »“¿Quién está ahí?”, grita el capitán en su atareada mesa de despacho, preparando apresuradamente sus papeles para la aduana. “¿Quién está ahí?”
»¡Oh, cómo desfigura esa inofensiva pregunta a Jonás! Durante un instante casi se vuelve para huir de nuevo. Pero se recompone.
»“Busco pasaje en este barco a Tarsis; ¿cuándo zarpáis, señor?”.
»Hasta ese momento el atareado capitán no ha alzado la vista hacia Jonás, aunque el hombre está ahora ante él; pero en cuanto escucha esa voz hueca, lanza una mirada indagadora.
»“Zarpamos con la próxima marea”, al final lentamente respondió, todavía mirándole con fijeza.
»“¿Más pronto no, señor?”
»“Lo bastante pronto para cualquier hombre honesto que se embarca de pasajero.”
»¡Ja! Jonás, ésa es otra punzada. Pero rápidamente distrae al capitán de ese rastro.
»“Zarpo con vos”, dice, “el dinero del pasaje, ¿cuánto es?… Pagaré ahora”.
»Pues está especialmente escrito, compañeros, como si fuera cosa que no debe ser pasada por alto en esta historia, “que pagó ese pasaje” antes de que el navío zarpara. Y tomado en el contexto, esto está lleno de significado.