Moby Dick

Moby Dick

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Mi capitán! ¡Mi capitán! —gritó el paleto, corriendo hacia el oficial—. ¡Mi capitán, mi capitán, es el diablo!

—Oiga, usted, señor —gritó el capitán, un famélico hijo del mar, avanzando hacia Queequeg—, ¿qué truenos intenta con eso? ¿No se da cuenta de que podría haber matado a ese tipo?

—¿Qué decir él? —dijo Queequeg mientras se volvía suavemente hacia mí.

—Él decir —dije yo— que tú estar cerca de matar-i a ese hombre —señalando al todavía temblante pipiolo.

—¡Matar-i! —gritó Queequeg, contrayendo su rostro tatuado en una sobrenatural expresión de desdén—, ¡ah!, él mucho pequeño-i pez-i; Queequeg no matar-i pequeño-i pez-i; ¡Queequeg matar-i gran ballena!

—Mire usted —bramó el capitán—, yo mataré-i usted, usted, caníbal, si intenta hacer otra exhibición aquí a bordo; así que ándese con ojo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker