Moby Dick
Moby Dick Libro II. (Octavo), CapÃtulo II. (Pez negro).— Doy los nombres populares de los pescadores para todos estos peces, pues por regla general son los mejores. Cuando un nombre resulte ser vago o inexpresivo, lo diré, y sugeriré otro. Asà lo hago ahora en lo tocante al asà denominado pez negro, pues la negrura es la regla entre casi todas las ballenas. Asà que llamadle la ballena hiena, si no os importa. Su voracidad es bien conocida, y por la circunstancia de que los ángulos interiores de sus labios están curvados hacia arriba, porta una perenne mefistofélica sonrisa forzada en su rostro. Esta ballena tiene de media unos dieciséis o dieciocho pies de longitud. Se la encuentra en casi todas las latitudes. Al nadar, tiene una peculiar manera de exhibir su ganchuda aleta dorsal, que parece una especie de nariz romana. Si no están ocupados en algo más provechoso, los cazadores del cachalote a veces capturan la ballena hiena por mantener una provisión de aceite barato para empleo casero… lo mismo que algunas ahorrativas amas de casa, en ausencia de compañÃa, y sin nadie alrededor, queman maloliente sebo en vez de odorÃfera cera. Aunque su lardo es muy delgado, algunas de estas ballenas te aportan por encima de los treinta galones de aceite.