Moby Dick
Moby Dick Aparte, al efectuar una travesÃa desde un área de alimentación a otra, los cachalotes, guiados por algún infalible instinto —digamos, más bien, información secreta de la deidad—, nadan principalmente en vetas, tal como se las denomina; continuando su camino por una lÃnea oceánica dada con tal indesviada exactitud, que ningún barco jamás, siguiendo carta alguna, navegó su curso con un diezmo de semejante maravillosa precisión. Aunque en estos casos la dirección adoptada por una ballena particular sea recta como la paralela de un topógrafo, y aunque la lÃnea de avance esté estrictamente confinada a su propia inevitable y directa estela, aun asÃ, la arbitraria veta en la que en estas ocasiones se dice que nada abarca generalmente varias millas de anchura (más o menos, ya que las vetas se supone que se expanden o se contraen); pero nunca excede el barrido visual de los topes del barco ballenero cuando se desliza circunspectamente por esa mágica zona. El resultado es que en temporadas concretas, dentro de esa anchura y a lo largo de ese camino, pueden buscarse las ballenas migratorias con gran confianza.
Y de ahà que no sólo en momentos cotejados y en bien conocidas áreas de alimentación podÃa Ajab esperar encontrar su presa; sino que, al cruzar las más amplias extensiones de agua entre esas zonas, podÃa, gracias a su arte, situarse de camino en tiempo y lugar de tal manera como para ni siquiera entonces estar totalmente carente de la posibilidad de un encuentro.