Moby Dick
Moby Dick Mas esto no es todo. Tom de Nueva Zelanda y don Miguel, tras causar en varias ocasiones grandes estragos entre las lanchas de distintas naves, fueron finalmente perseguidos, sistemáticamente cazados, acosados y muertos por valerosos capitanes balleneros que izaron sus anclas con este expreso propósito, del mismo modo que el capitán Church de otros tiempos, al atravesar los bosques Narragansett, tenÃa en su mente capturar a aquel notorio asesino salvaje, Annawon, el cabecilla guerrero del indio rey Philip.
No sé dónde puedo encontrar mejor lugar que precisamente aquÃ, para hacer mención de una o dos cuestiones adicionales que a mà me parecen importantes, para de forma impresa establecer en todo aspecto lo razonable de la entera historia de la ballena blanca, de la catástrofe más especÃficamente. Pues éste es uno de esos descorazonadores casos en los que la verdad requiere tan completo respaldo como el engaño. Hasta tal punto son ignorantes muchos hombres de tierra firme de algunas de las más sencillas y más palpables maravillas del mundo, que sin ciertas indicaciones relativas a los simples hechos de la pesquerÃa, históricos y de otro tipo, podrÃan rastrear en Moby Dick una monstruosa fábula, o todavÃa peor, y más detestable, una horrible e intolerable alegorÃa.