Moby Dick
Moby Dick Pero con Ajab la cuestión asumía un aspecto modificado. Considerando que con dos piernas el hombre sólo es una renqueante criatura en los momentos de peligro; considerando que la persecución de ballenas se lleva a cabo siempre bajo grandes y excepcionales dificultades; que, de hecho, cada instante particular conlleva un riesgo, ¿es acertado para un hombre mutilado, bajo estas circunstancias, subirse a una lancha ballenera durante la caza? Por regla general, los dueños conjuntos del Pequod habrían pensado sencillamente que no.