Moby Dick
Moby Dick Fuera este mundo una planicie sin límites, y navegando al oriente pudiéramos alguna vez alcanzar nuevas distancias, y descubrir vistas más dulces e insólitas que cualesquiera Cícladas o islas del rey Salomón: entonces habría promesa en el viaje. Mas en persecución de esos lejanos misterios con que soñamos, o en acoso de ese demoníaco fantasma que una u otra vez nada ante todos los corazones humanos; mientras a tales damos caza sobre este redondo mundo, ellos, o bien nos conducen a yermos laberintos, o bien nos dejan sepultados a mitad de camino.