Moby Dick
Moby Dick »Durante toda la noche todos los oficiales mantuvieron una vigilante guardia, a proa y popa, y en especial cerca del escotillón del castillo y de la escotilla de proa, lugar por el que se temía que emergieran los insurgentes tras abrirse paso a través del mamparo inferior. Pero las horas de oscuridad transcurrieron en paz; los hombres que todavía quedaban al servicio trabajando duro en las bombas, cuyo cling clang resonó, lúgubre, a intervalos por todo el barco a lo largo de la desolada noche.