Moby Dick
Moby Dick Pero lo que más deprecia la ballena como plato civilizado es su excesiva riqueza. En el mar ella es el buey de premio de concurso, demasiado grueso para ser exquisito. Observad su joroba, que sería tan buen alimento como la del búfalo (que es estimada como un plato singular), si no fuera tal sólida pirámide de grasa. Incluso el propio esperma de ballena, lo blando y cremoso que es; como la carne blanca, transparente, gelatinosa de un coco en su tercer mes de crecimiento y, sin embargo, demasiado cremoso para emplearse como substitutivo de la mantequilla. No obstante, muchos balleneros tienen un método para absorberlo en alguna otra sustancia, y consumirlo entonces. En las largas guardias nocturnas del beneficio es costumbre entre los marineros mojar el bizcocho en los enormes calderos de aceite y dejarlo ahí freír un rato. Muchas buenas cenas me he preparado yo así.