Moby Dick
Moby Dick Toda lancha ballenera lleva unos curiosos artilugios llamados trabas, inventados originalmente por los indios de Nantucket. Dos cuadrados gruesos de madera de igual tamaño se roblonan firmemente entre sí, de manera que crucen sus fibras en ángulo recto; en medio de este bloque se sujeta una estacha de considerable longitud, que teniendo un bucle en el otro extremo, puede sujetarse en un instante a un arpón. Estas trabas se emplean principalmente con las ballenas arredradas. Pues en semejante ocasión hay a tu alrededor más ballenas cerca de las que puedes cazar de una sola vez. Y como los cachalotes no se encuentran todos los días, mientras tengas la ocasión debes matar, por tanto, todos los que puedas. Y si no puedes matarlos a todos de una vez, debes lisiarlos, de tal manera que después puedas matarlos a tu conveniencia. De ahí que en momentos como éstos se requieran las trabas. Nuestra lancha estaba dotada con tres de ellas. La primera y la segunda se lanzaron con éxito, y vimos a las ballenas alejarse vacilantes, impedidas por la enorme resistencia lateral de las trabas remolcadas. Iban entorpecidas como malhechores con grilletes. Mas al arrojar la tercera, en la acción de tirar por la borda el aparatoso bloque de madera se quedó sujeto bajo uno de los asientos de la lancha, y en un instante lo arrancó y se lo llevó, haciendo caer al remero en el fondo de la lancha cuando el asiento se deslizó bajo él. A ambos lados entró el mar por las planchas heridas, pero embutimos dos o tres calzones y camisas, y de esa forma detuvimos las vías de agua por el momento.