Moby Dick
Moby Dick ¿No es un dicho en boca de todos que la posesión es la mitad de la ley; es decir, sin tener en cuenta cómo la cosa llegó a ser poseída? Aunque frecuentemente la posesión es la totalidad de la ley. ¿Qué son los tendones y las almas de los siervos rusos y de los esclavos republicanos, sino peces presos, cuya posesión es la totalidad de la ley? ¿Qué, para el avaricioso arrendador, es la última moneda de la viuda, sino un pez preso? ¿Qué es aquella mansión de mármol del encubierto villano, con una placa como descarrío; qué es, sino un pez preso? ¿Qué es esa ruinosa reducción anticipada a cambio de intereses que Mordecai, el prestamista, le hace al pobre Woebegone[110], el arruinado, en un préstamo para evitar que la familia de Woebegone muera de hambre; qué es esa ruinosa reducción, sino un pez preso? ¿Qué son las cien mil libras esterlinas de ingresos del arzobispo de Savesoul, confiscadas del pan y el queso de cientos de miles de trabajadores con la espalda partida (todos con el Cielo asegurado sin ayuda de Savesoul), qué son esas redondas cien mil libras, sino un pez preso? ¿Qué son los pueblos y aldeas heredados por el duque de Dunder, sino peces presos? ¿Qué para el famoso arponero, John Bull, es la pobre Irlanda, sino un pez preso? ¿Qué para el apostólico lancero, hermano Jonathan, es Texas, sino un pez preso? Y, en lo referente a todos ellos, ¿no es la posesión la totalidad de la ley?