Moby Dick
Moby Dick Principal entre estas últimas era un gran cachalote, que tras una inusualmente larga y furiosa galerna había sido encontrado muerto y varado con su cabeza contra un cocotero, cuyos penachos colgantes, similares a un plumaje, parecían su verdoso surtidor. Cuando el enorme cuerpo fue finalmente despojado de sus envoltorios de brazas de grosor, y los huesos al sol se volvieron secos como el polvo, entonces el esqueleto fue cuidadosamente transportado hasta la cala de Pupella, donde un gran templo de señoriales palmeras le proporcionaba ahora abrigo.
De las costillas colgaban trofeos; las vértebras estaban talladas con anales arsácidos en extraños jeroglíficos; en el cráneo los sacerdotes mantenían una perpetua llama aromática, de manera que la mística cabeza lanzaba de nuevo su vaporoso chorro; mientras, suspendida de una rama, la terrible mandíbula inferior vibraba sobre todos los devotos como la espada colgada de una crin que tanto aterrorizó a Damocles.