Omu

Omu

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Como no teníamos recurso alguno, mientras siguiéramos en la isla no podíamos escoger mejor lugar para vivir que el que nos daba el Capitán Bob. Además queríamos de veras al noble viejo, y no podíamos pensar en apartarnos de él; o sea que le dijimos que dejara de preocuparse por la forma de vestirnos y alimentarnos, y resolvimos que conseguiríamos lo necesario ampliando y sistematizando nuestras tareas de búsqueda.

Nos supuso una gran ayuda una herencia dejada por Jermin al partir. A él le debíamos que se hubieran enviado a tierra todos nuestros baúles, con su contenido intacto. Estaban al cuidado de un jefe subalterno que vivía cerca, que tenía órdenes del cónsul de no permitir que nos los lleváramos, pero podíamos acudir allí y asearnos siempre que quisiéramos.

Fuimos a ver a Mahine, el viejo jefe; el Capitán Bob nos acompañaba e insistió con terquedad en que tenían que devolvernos todas nuestras pertenencias. Por fin, así se hizo, y en solemne procesión unos nativos llevaron nuestros baúles hasta la Calabuza. Allí, los dispusimos con tan buen gusto que, a los ojos del viejo Bob y de sus amigos, la Calabuza Beretani pasó a ser con gran diferencia la sala mejor amueblada de Tahití.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker