Omu
Omu Pero el mayor logro de estos últimos es algo por sí mismo esperanzador y gratificante: tradujeron toda la Biblia a la lengua de la isla, y conocí a varias personas capaces de leer esa versión con facilidad. También edificaron iglesias y escuelas para niños y adultos, si bien lamento decir que las segundas en la actualidad están muy descuidadas, cosa que se ha de atribuir, en gran medida, a los desórdenes derivados de los procedimientos de los franceses.
Sería ocioso tratar aquí, de una forma imprecisa, los temas relacionados con el gobierno interno de las iglesias y escuelas de Tahití. Además, en este asunto, mis referencias no son lo bastante amplias para permitirme presentar detalles. Pero no los necesitamos, sólo estamos considerando los resultados generales, tal como se advierten en la situación moral y religiosa de la isla en conjunto.
Sin embargo, en tal materia, sería un exceso que juzgara una sola persona; por lo tanto, en lugar de mis propias observaciones dispersas, que se pueden encontrar en cualquier parte, presentaré aquí las de varios autores conocidos, realizadas en distintas circunstancias, en períodos diversos y en unas fechas relativamente recientes. Unas pocas citas breves permitirán que el lector vea por sí mismo qué mejoras progresivas se produjeron, si es que las hubo.