Omu
Omu En todo el mundo, los hechos son más elocuentes que las palabras, y los siguientes mostrarán la forma en que los mismos misioneros estiman el actual estado del cristianismo y la moralidad entre los polinesios convertidos.
En la isla de Imeeo, adscrito a la misión tahitiana, hay un seminario que está a cargo del reverendo Simpson y de su mujer, para la exclusiva educación de los hijos de los misioneros. Se los envÃa después a Inglaterra —en muchos casos a edad muy temprana— para que terminen su educación, de modo que los pupilos no reciben sino conocimientos rudimentarios, no más de lo que se puede aprender en las escuelas nativas. A pesar de esto, las dos razas se mantienen lo más apartadas posible, y la razón que se aduce es la de evitar la contaminación moral de los jóvenes blancos. Con el fin de asegurar esto aún más, se hacen todos los esfuerzos imaginables para impedir que aprendan la lengua nativa.
En las Islas Sandwich van más lejos todavÃa. Hace pocos años, un parque de juegos para los niños de los misioneros se cercó con una valla de varios pies de altura, que era lo más adecuado para impedir el paso de los perversos niños hawaianos.