Omu

Omu

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sin embargo, todo estaría bien si los nativos se hubiesen entregado a ocupaciones que les permitieran abastecerse de las pocas cosas que necesitan. Pero están muy lejos de ello: como la mayoría no tiene posibilidad de obtener los artículos europeos sustitutivos de muchas cosas que hacían antes por sí mismos, la consecuencia inevitable se advierte en la forma actual de vida, infeliz y pobrísima, de la gente humilde. Para mí, aunque había salido tan poco antes de un primitivo valle de las Marquesas, el aspecto de la mayoría de las casas de los tahitianos más pobres, y sus costumbres generales, me parecía cualquier cosa menos pulcro, y no podía evitar una comparación, para inconmensurable desventaja de estos isleños parcialmente civilizados.

En Tahití la gente no tiene nada que hacer, y la ociosidad es madre del vicio en todas partes. Aquel buen viejo del cuáquero Wheeler afirmaba: «No se puede decir que exista algo más chocante o lamentable que su forma de pasar la vida sin rumbo y sin nervio».

Hubo esfuerzos repetidos de arrancarlos de su condición letárgica, pero fueron vanos. Hace varios años se introdujo el cultivo del algodón y, con su habitual gusto por la novedad, se aplicaron al trabajo con gran presteza; sin embargo, pronto decayó el interés recién suscitado, y ahora no se cultiva ni una libra de ese producto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker