Omu
Omu Además del placer de su relación, mi trato con Fantasma Largo me fue de gran utilidad en otros aspectos. Su desgracia en la cámara del barco no hizo más que confirmar la buena voluntad del democrático castillo de proa, y sus hombres no sólo lo trataron del modo más amistoso, sino que también lo miraron con la mayor cortesÃa, además de reÃr de buena gana con todos sus chistes. En mi carácter de compañero por él elegido, ese sentimiento dedicado a Fantasma se hizo extensivo a mÃ, y poco a poco vine a tener consideración de huésped distinguido. En las comidas, a nosotros nos servÃan primero y, por otra parte, nos trataban con gran respeto.