Typee
Typee Pero no lo contemplamos por mucho tiempo debido a mi impaciencia por llegar hasta las aguas del torrente que corría debajo. Con una despreocupación por el peligro que no puedo recordar sin estremecerme, nos lanzamos a las profundidades del barranco, interrumpiendo su salvaje silencio con los ecos producidos por los fragmentos de roca que a cada momento desgarrábamos, sin importamos la inseguridad de nuestro paso ni si las débiles raíces de juncos a que nos asíamos podían soportar nuestro peso por un momento o si cederían al tocarlos. Por mi parte, apenas sabía si estaba cayendo libremente desde las alturas o si la terrible rapidez con que descendía era un acto voluntario.