Typee
Typee Al fin alcanzamos la cima de la segunda elevación, la más alta de las que he descrito hasta ahora entre las que se extienden en lÃnea paralela entre nosotros y el valle a que deseábamos llegar. Dominaba la vista de toda la extensión intermedia; y desanimado como estaba por otras circunstancias esta vista me sumió en la más profunda desesperación. Sólo habÃa oscuros y horripilantes desfiladeros, separados por agudas y perpendiculares cordilleras que se perdÃan en el horizonte. Si hubiéramos podido saltar de una a otra de estas profundidades pero estrechas hendiduras, fácilmente habrÃamos vencido la distancia; pero tenÃamos que descender al fondo de cada abismo y escalar una y otra vez las eminencias que tenÃamos delante. Hasta Toby, aun cuando no padecÃa tanto como yo, se estremeció ante el efecto desalentador del panorama.