Typee
Typee —¡Un niño guisado, me atreverÃa a afirmar! Pero no lo voy a tocar, no importa lo que sea... Bien tonto serÃa en realidad, despierto aquà en medio de la noche hartándome y estofándome sólo para servir de alimento a una pandilla de canÃbales tramposos un dÃa de estos... De eso nada. Veo bien lo que se traen. Estoy resuelto a convertirme en un saco de huesos y pellejo; entonces, si quieren, que me coman. Pero bueno, Tommo, tú tampoco vas a comer eso en la oscuridad, ¿no es cierto? ¿Cómo vas a saber qué cosa es?
—Probándolo, amigo —contesté masticando un pedazo que Kori-Kori acababa de poner en mi boca—; y está delicioso, sabe a ternera.
—¡Un niño guisado, por el alma del capitán Cook! —espetó Toby con sorprendente vehemencia—. ¿Ternera? Pero si no hemos visto ni una sola vaca desde que desembarcamos. Te repito que estás deglutiendo los restos de un japar muerto, estoy tan seguro como de que estás vivo, y no me equivoco.
Fue como un vomitivo. Me dio un vuelco el estómago. Ciertamente, ¿de dónde los demonios encarnados habrÃan sacado la came? Sin embargo, decidà satisfacer mi apetito a toda costa; y dirigiéndome a Mehevi, le di a entender que trajeran una luz. Cuando llegó, miré ansioso el plato y reconocà los restos mutilados de un cerdito.