Typee
Typee No obstante el tratamiento recibido, conocía bien la veleidosa disposición de los salvajes como para demostrarme ansioso de salir del valle y ponerme al borde de una temible muerte que, a pesar de todas estas alegres apariencias, podía seguir amenazándonos. Pero a mi intención se interponía un obstáculo. Era inútil pensar en salir de aquel lugar hasta haberme recuperado de la fuerte invalidez que me aquejaba; realmente mi pierna empezó a alarmarme, pues a pesar de las hierbas medicinales de los nativos, seguía de mal en peor. Sus leves aplicaciones, aunque mitigaban el dolor, no eliminaban el trastorno y me convencí de que sin un tratamiento mejor mis sufrimientos serían agudos y crónicos.
¿Pero cómo procurarme mejor tratamiento? Podía obtenerlo fácilmente de los médicos de la flota francesa que probablemente aún estaría fondeada en la bahía de Nukujiva, si pudiera llegar a ellos. ¿Pero cómo hacerlo?
Al final, por la emergencia del caso, le propuse a Toby que tratase de llegar a Nukujiva; y si no podía regresar al valle por agua en uno de los botes de la escuadra para sacarme de allí, que al menos me trajera algún medicamento apropiado y regresara por tierra.