Typee
Typee Mi compañero me escuchó en silencio y al principio pareció desagradarle la idea. Lo cierto es que estaba impaciente por huir del valle y deseaba aprovechar la presente actitud de los nativos hacia nosotros para poder escapar antes de que experimentásemos un cambio repentino en su conducta. Como no concebía abandonarme en mi invalidez, me imploró que me animara; me aseguró que pronto mejoraría y que en unos días regresaríamos a Nukujiva.
Además, Toby no resistía la idea de tener que regresar a este peligroso sitio; y en cuanto a la esperanza de persuadir a los franceses a dedicar la tripulación de un bote con el propósito de rescatarme de los taipis, la consideró algo inútil; y con argumentos que no pude refutar, explicó las pocas posibilidades que existían de que ellos provocasen las hostilidades del clan por dicha medida; especialmente, por el hecho de que con vistas a aliviar sus temores, se habían limitado a no visitar esta bahía.
—Incluso si aceptaran —dijo Toby—, provocarían tal conmoción en el valle que los feroces salvajes nos sacrificarían a los dos.
Este hecho era incontestable; sin embargo, me aferré a la idea de que podría lograr la otra parte de mi plan; al fin vencí sus escrúpulos y acordó hacer el intento.