Typee
Typee Los sonidos se oyeron más altos y cercanos y gradualmente todo el valle rugió por los gritos de los salvajes. Los nativos dormidos a mi alrededor empezaron a levantarse alarmados y corrieron a enterarse de la causa de la conmoción. Kori-Kori, que había sido el primero en levantarse, pronto regresó sin aliento y frenético de excitación. Todo lo que pude entender de sus palabras fue que Toby había sufrido un accidente. Temeroso de alguna horrible calamidad, salí corriendo de la casa y vi a un tumulto de gente que, con sus llantos y lamentaciones, salían del bosque portando en las manos un objeto, causa de todo este pesar. A medida que se acercaron, los hombres redoblaron sus gritos, mientras que las muchachas moviendo sus brazos en alto, exclamaban lastimeramente:
—¡Ruja, auja! ¡Toby mocki moi! (¡Ay, ay! ¡Han matado a Toby!)