Typee
Typee Nunca pude saber si aquella mañana los botes habían visitado la playa. Los salvajes me aseguraron que no, pero yo me incliné a creer que decepcionándome de esa manera buscaban calmar la violencia de mi abatimiento. Sea como fuera, este incidente demostró con toda claridad que los taipis tenían la intención de mantenerme prisionero. Como aún me trataban con la misma deferencia que antes, no podía explicarme aquella singular conducta. Si los hubiera instruido en los rudimentos de la mecánica o hubiese manifestado disposición de serles útil de algún modo, su conducta tendría un motivo explicable, pero en aquellas condiciones no lo era.
Durante toda mi estancia en la isla, en dos o tres ocasiones los nativos se dirigieron a mí para obtener información superior con que yo contaba; y esto ahora me parece tan extraño que no podría relacionarlo.