Typee
Typee Después de concluido el desayuno, se encendÃan pipas; y, entre ellas, la especial dedicada a mÃ, un regalo del noble Mehevi. Los isleños, que sólo fuman una o dos bocanadas a largos intervalos mientras pasan sus pipas continuamente de uno a otro, consideraban algo fantástico que yo fumase sistemáticamente cuatro o cinco pipas seguidas. Cuando ya han circulado dos o tres pipas, se rompe el grupo gradualmente. Marheyo se marcha a la cabaña en perenne construcción y Tinor empieza a inspeccionar sus rollos de tapa o emplea el tiempo en tejer tapices de fibras vegetales. Las muchachas se maquillan con sus olorosos aceites, se peinan o revisan sus curiosas joyas y comparan juntas sus dijes de marfil, hechos de colmillos de jabalà o dientes de ballena. Los jóvenes y guerreros sacan sus lanzas, remos, aparejos, mazas de combate y conchas de guerra y se enfrascan en tallar toda clase de figuras en ellos usando afiladas conchas o pedernal y adornándolos, especialmente las conchas de guerra, con borlas de corteza tejida y mechones de pelo humano. Algunos, inmediatamente después de desayunar, vuelven a reclinarse en las tentadoras esteras para proseguir el descanso de la noche anterior, durmiendo tan pesadamente como si no lo hubieran hecho durante una semana. Otros salen a los bosques con el propósito de reunir frutas o fibras de cortezas y hojas; estas últimas se recopilan continuamente y tienen cientos de usos. Otros más, quizá junto a muchachas, recogen flores o se dirigen al arroyo con pequeñas vasijas para pulirlas en el agua friccionándolas con una piedra lisa. En realidad estos inocentes siempre tenÃan algo que hacer y no serÃa fácil enumerar todas sus ocupaciones, o más bien placeres.