Typee
Typee Preparativos para un gran festival en el valle — Extraños manejos en los bosques prohibidos — Monumento de las yacijas — Traje de gala de las doncellas taipis — Salida para el festival.
Desde que empezó a disminuir mi cojera, visité diariamente a Mehevi en el Tai, quien invariablemente me daba la más cordial bienvenida. Siempre me acompañaron en estos paseos Feyawey y el omnipresente Kori-Kori. La primera, tan pronto como nos acercábamos al Tai, lugar tabú para el sexo femenino, se retiraba a una cabaña aledaña como si su delicadeza femenina la inhibiera de acercarse a una habitación considerada un lugar exclusivo para hombres.
Y a decir verdad, así podía considerarse. Aunque era residencia permanente de varios jefes distinguidos y del noble Mehevi en particular, también era en determinadas temporadas el sitio favorito de los alegres, conversadores y ancianos nativos del valle, quienes recurrían a él de la misma manera que personajes similares frecuentan una taberna en los países civilizados. Allí pasaban horas charlando, fumando, comiendo poi-poi o muy ocupados en dormir para bienestar de sus constituciones.
