Typee
Typee Me acerqué a inspeccionar más detalladamente este extraño objeto de idolatrÃa, pero me detuvieron reverentemente a una distancia de dos o tres pasos los prejuicios religiosos de mi sirviente. Sin embargo, tan pronto como Kori-Kori se percató de que conducÃa una de mis investigaciones cientÃficas, para mi asombro, saltó a un lado del Ãdolo y, separándolo de las piedras en que descansaba, lo devolvió a su posición erguida. Pero la divinidad habÃa perdido por completo la fuerza de sus piernas y cuando Kori-Kori estaba tratando de mantenerla derecha apoyándola con una estaca contra el pai-pai, el monstruo cayó pesadamente al suelo y se hubiera roto el cuello infaliblemente de no ser porque Kori-Kori evitó su caÃda providencialmente recibiendo todo el peso en su cansada espalda. Nunca vi al honesto sujeto tan airado. Se incorporó furioso, tomó la estaca y empezó a golpear a la pobre imagen; haciendo pausas para hablarle del modo más violento como culpándola por el accidente. Sofocada un tanto su indignación, hizo girar el Ãdolo para que lo examinara por todos lados. Estoy seguro de que yo nunca me hubiera permitido tales libertades con el dios y me sorprendió la impiedad de Kori-Kori.