Typee
Typee Me encontraba en el Tai en una de estas ocasiones y lo que presencié fue de lo más interesante. Después que los paquetes habían llegado, se pusieron en fila bajo la veranda del edificio y se abrieron. Los pescados eran bastante pequeños, generalmente del tamaño de un arenque, y tenían gran variedad de colores. Aproximadamente una octava parte se reservaba para consumo del Tai y el resto se colocaba en numerosos paquetes más pequeños que de inmediato se despachaban en todas direcciones a los lugares más remotos del valle. Al llegar a su destino, se dividían una vez más y se distribuían equitativamente entre las distintas casas de cada distrito particular. El pescado se mantenía en estricto tabú hasta terminada su distribución, que parecía efectuarse del modo más imparcial. Mediante este sistema, todos los hombres, mujeres y niños del valle podían disfrutar al mismo tiempo de esta comida favorita.