Typee
Typee "Donde fueres, haced lo que vieres" fue el proverbio que seguí en Typee. Comí poi-poi igual que ellos, caminé con garbo y reposé en un lecho de innumerables esteras, además de muchas otras cosas acorde con sus hábitos peculiares; pero lo que más me acercó a ellos fue que en varias ocasiones me deleité con el pescado crudo. Gracias a su notable suavidad y pequeña dimensión, la empresa no fue del todo desagradable y luego de algunos intentos, empezaron a gustarme; aunque antes de comerlos los sometía a una pequeña cirugía con mi cuchillo.