Typee
Typee Toda esa noche permanecà despierto revolviendo en mi mente la terrible situación en la que me encontraba. Se habÃa producido la última revelación horripilante y toda la realidad se me presentó en la mente con una fuerza nunca antes experimentada por mÃ.
¿Dónde, pensé desanimado, estará la más remota posibilidad de escape? La única persona que parecÃa poseer la capacidad de ayudarme era el extraño Marnu; pero ¿regresarÃa de nuevo al valle? Y si lo hacÃa, ¿me permitirÃan comunicarme con él? Tal parecÃa que me hubieran despojado de toda esperanza y que sólo me quedaba esperar pacientemente cualquier suerte que me aguardara. Mil veces traté de explicarme la misteriosa conducta de los nativos. ¿Con qué objetivo concreto me mantenÃan cautivo? ¿Con qué propósito me trataban con aparente bondad y no serÃa eso parte de algún plan macabro? o, si sólo tenÃan en mente mantenerme prisionero, ¿cómo podrÃa pasar el resto de mis dÃas en este estrecho valle, privado de toda relación con seres civilizados y separado para siempre de mis amigos y mi hogar?
Sólo me quedaba una esperanza. Los franceses tendrÃan que visitar esta bahÃa y, si destacaban permanentemente parte de sus tropas en el valle, los salvajes no podrÃan ocultarles por mucho tiempo mi existencia. Pero ¿qué motivos tendrÃa yo para suponer que me dejarÃan vivir hasta que ocurriera ese acontecimiento, hecho que podrÃa posponerse por miles de motivos diferentes?