Typee
Typee Quien por casualidad se encontraba en Honolulu durante esos diez dÃas memorables, nunca los olvidará. El espectáculo de orgÃa general a pleno dÃa, entonces exhibido, supera toda descripción. Los nativos de las islas vecinas llegaban a la ciudad en centenares y las tripulaciones de dos fragatas, liberadas oportunamente como diablos con vistas a incrementar el alboroto pagano, le dio a la coronación el colorido de la escena. Fue una especie de saturnales polinesias. Hechos demasiado atroces de contar se hicieron en plena calle a la luz del dÃa; y algunos de los isleños, cogidos robando a los extranjeros con las manos en la mano, al ser llevados al fuerte por la parte agraviada, eran soltados de inmediato con los objetos robados: Kekuanoa le informaba a los hombres blancos, con una risa sardónica, que las leyes estaban "jampa" (bloqueadas).
La historia de estos diez dÃas revela en sus verdaderas tonalidades el carácter de los habitantes de las Islas Sandwich y constituye un retrato elocuente de los resultados que siguieron a las labores de los misioneros. Liberados de las restricciones de severas leyes penales, los nativos casi al unÃsono se lanzaron voluntariamente a toda especie de maldades y excesos y, con su absoluto desprecio por toda decencia, mostraron abiertamente que aunque les habÃan inculcado una aparente sumisión al nuevo orden de cosas, en realidad seguÃan siendo tan depravados y viciosos como siempre.