Typee
Typee La cañada del Tior servirá como ilustración de este hecho. La parte habitada no tiene más de cuatro millas de largo y varÃa en ancho de media milla a menos de un cuarto de milla. Los rocosos farallones revestidos de enredaderas a un lado, ascienden casi perpendicularmente desde la base hasta una altura como mÃnimo de mil quinientos pies; mientras que al cruzar el valle —en fuerte contraste con la escena opuesta— se alzan verdes elevaciones formando una tras otra florecientes terrazas. Rodeado por estas estupendas barreras, el valle estarÃa totalmente aislado del resto del mundo, salvo por su acceso marÃtimo por un extremo y desde un estrecho desfiladero por el otro.
Nunca se borrará la impronta que produjo en mi mente esta cañada, cuando la visité por vez primera.