Typee
Typee Otra búsqueda dentro del jersey trajo a la vista unas cuatro o cinco yardas de calicó estampado, cuyo gracioso dibujo estaba algo desfigurado por las manchas amarillas del tabaco con el cual había estado en contacto. Al sacar esta tela lentamente pulgada a pulgada, Toby me recordó a un prestidigitador realizando el número de la tira interminable. El siguiente artículo era pequeño: la “bolsita" de marinero, que contiene aguja, hilo y otros utensilios de costura; le siguieron un juego de afeitar y dos o tres pedazos de tabaco para mascar, pescados del ahora vacío receptáculo. Después de inspeccionar estos artículos, saqué los pocos que yo había traído.
Como puede preverse del estado de los comestibles de mi compañero, los míos estaban en condiciones deplorables y reducidos a una cantidad que no hubieran formado media docena de bocados para un hombre hambriento no muy inclinado a fumar tabaco y mucho menos comerlo. Unos cuantos pedazos de pan, una o dos yardas de tela blanca de algodón y varias libras de tabaco torcido de primera calidad, eran todo lo que poseía.