10.000 millas para encontrarte (Bali 2)
10.000 millas para encontrarte (Bali 2) —¡Nikki! —gritó una voz al otro lado. —¿Quién eres? —respondió Alex, sujetando el cuchillo con fuerza. —Soy yo, Maggie. Por favor, abre.
La tensión en el aire se disipó ligeramente cuando Nikki reconoció la voz de su amiga. Corrió hacia la puerta y la abrió con precaución. Maggie entró, jadeando, sus ojos llenos de terror.
—¿Cómo me encontraste? —preguntó Nikki, cerrando la puerta tras ella. —No hay tiempo para explicaciones. Devon sabe que estás aquí. Está furioso y no parará hasta encontrarte. —Maggie se giró hacia Alex—. ¿Dónde están los documentos?
—A salvo. ¿Qué más sabes? —Alex se inclinó hacia ella, su tono urgente. —Devon está moviendo todas sus fichas. Ha enviado hombres a seguirte. Estás en peligro real, Nikki.
El peso de las palabras de Maggie cayó sobre Nikki como una losa. Sabía que se estaba acercando al final de esta batalla, pero el peligro que ahora se cernía sobre ella era más tangible que nunca.
—Tenemos que salir de aquí —dijo Alex, mientras empezaba a empacar los documentos y sus pertenencias esenciales. —¿Y a dónde vamos? —preguntó Nikki, sintiéndose atrapada. —Al único lugar donde Devon no podrá tocarnos. Directo a las autoridades. Es hora de enfrentarlo en su propio terreno.