10.000 millas para encontrarte (Bali 2)
10.000 millas para encontrarte (Bali 2) El rugido del destino los había alcanzado, y ahora era el momento de enfrentarlo de frente.
El amanecer iluminaba Londres con tonos anaranjados y dorados, pero para Nikki, era como si una tormenta invisible se cerniera sobre ellos. Habían pasado la noche en un hotel de seguridad proporcionado por las autoridades, sus cuerpos tensos y sus mentes incapaces de descansar. Sabían que la entrega de las pruebas era solo el primer paso; ahora venía la verdadera batalla.
—Devon no va a quedarse quieto —dijo Alex, observando la calle desde la ventana—. Esto no termina hasta que lo enfrentemos directamente.
Nikki asintió, sintiendo una mezcla de miedo y coraje ardiendo en su pecho. Había pasado toda su vida siendo protegida, ocultada de una verdad que ahora entendía completamente. Pero ya no era aquella joven que se refugiaba en la seguridad de Bali; era alguien dispuesto a luchar por lo que le pertenecía, incluso si eso significaba enfrentar a un hombre tan peligroso como Devon Leighton.
Horas después, una llamada del investigador privado confirmó lo que temían: Devon estaba preparando una maniobra legal para desestimar las pruebas y desviar la atención de las autoridades. Si no actuaban rápido, todo su esfuerzo sería en vano.