10.000 millas para encontrarte (Bali 2)
10.000 millas para encontrarte (Bali 2) Su abuela, en cambio, vivía ajena a la tormenta que se gestaba. Estaba centrada en las tradiciones del luto, con un estoicismo que Nikki envidiaba. Pero esa mañana, cuando Nikki le mencionó la carta de Kadek, el rostro de la anciana se oscureció.
—Esa carta nunca debiste leerla —dijo su abuela, su voz un susurro cargado de pesar. —¿Por qué no me lo contaste? ¿Qué estaba intentando proteger Kadek? —Tu padre, Nicole… Tu verdadero padre era un hombre poderoso. Pero también tenía enemigos. Kadek te salvó al traerte aquí. Fue lo mejor.
Nikki no insistió. Sabía que su abuela nunca diría más. Pero algo dentro de ella se había encendido, una necesidad ineludible de descubrir lo que tanto le habían ocultado.
De vuelta en su habitación, las respuestas comenzaron a llegar. Alex le envió un archivo que contenía recortes de prensa, informes antiguos y un fragmento de video. El titular de uno de los artículos la dejó helada: “Heredero de Leighton Pharmaceuticals muere en accidente aéreo junto a su hijo y la niñera.”
