10.000 millas para encontrarte (Bali 2)
10.000 millas para encontrarte (Bali 2) —Nikki. —Su voz era cálida, pero cargada de una gravedad que ella no pudo ignorar. —Estoy aquÃ. Ahora dime por qué.
Él no respondió de inmediato. En cambio, la guió hacia un auto que los esperaba afuera. Durante el trayecto, apenas intercambiaron palabras. Alex parecÃa medir cada frase, como si un error pudiera destruir lo poco que habÃan logrado construir.
Finalmente, se detuvieron frente a un edificio antiguo y elegante. La oficina de un abogado, explicó Alex. El lugar donde comenzarÃan a desenterrar el pasado. Nikki sintió que su respiración se aceleraba al entrar, como si cada paso la acercara a algo irreparable.
El abogado, un hombre mayor con gafas que colgaban de su nariz, les ofreció té antes de sentarse frente a ellos con un expediente voluminoso.
—Señorita Leighton, debo admitir que nunca pensé que tendrÃa el honor de conocerla.
Nikki no supo qué decir. Apenas lograba asociarse con ese apellido, como si perteneciera a otra persona. El abogado continuó, abriendo el expediente y colocando documentos frente a ella: certificados de nacimiento, testamentos, recortes de periódicos que hablaban del escándalo que rodeó la caÃda del avión.