Culpa nuestra (Culpables 3)
Culpa nuestra (Culpables 3) Llegó a la estación al caer la tarde. La brisa marina le acarició el rostro, un respiro fresco que no logró calmar sus nervios. Jenna la recibió con un abrazo, entusiasmada y radiante como siempre.
—¡Por fin estás aquí! —exclamó Jenna, mientras la ayudaba con su maleta. —Es surrealista verte tan emocionada —bromeó Noah, aunque su sonrisa era más forzada de lo que pretendía.
—Noah… —dijo Jenna con un tono de advertencia—. ¿Sabes que Nick está aquí, verdad? La mención de su nombre fue como un latigazo. Noah asintió con rigidez. —No estoy aquí por él, estoy aquí por ti.
Jenna la miró con preocupación, pero no insistió. Sin embargo, Noah sabía que el encuentro era inevitable.
Esa noche, mientras ayudaba con los preparativos en la casa de la familia de Jenna, sintió su presencia antes de verlo. Estaba en el umbral de la puerta, con su porte inconfundible. Vaqueros oscuros, camiseta blanca y una expresión distante. Nick Leister.
Noah contuvo la respiración, obligándose a mantener la compostura. Él la miró, y durante un instante, algo pareció encenderse en su rostro, pero desapareció tan rápido como llegó.
—Hola, Noah —dijo con voz grave. —Hola, Nick —respondió, tratando de sonar indiferente.
