Culpa nuestra (Culpables 3)
Culpa nuestra (Culpables 3) El silencio entre ellos fue incómodo, casi insoportable, hasta que Jenna apareció, como un huracán de energÃa, rompiendo la tensión.
—¡Perfecto! Ahora que están aquà los dos, ayúdenme a mover las mesas —ordenó, ajena al campo de batalla emocional que se habÃa desplegado entre ellos.
Trabajar juntos en silencio fue como una especie de tortura. Cada movimiento, cada roce accidental, despertaba en Noah recuerdos que habÃa intentado enterrar. Mientras llevaban una mesa al jardÃn, Nick finalmente habló.
—¿Por qué viniste? —preguntó en un susurro que cortó como una navaja. —No tenÃa opción —respondió ella sin mirarlo.
Él rió sin humor. —Siempre tienes opción, Noah.
Ella lo miró entonces, su mirada cargada de emociones contenidas. Pero no dijo nada. En su mente, las palabras eran un caos que no encontraba forma de salir.
Cuando finalmente terminó la tarea, Noah se encerró en la habitación que Jenna le habÃa asignado. Su reflejo en el espejo la enfrentó con una verdad brutal: por mucho que intentara fingir indiferencia, Nick seguÃa siendo su debilidad.
