Carmen
Carmen —No —le dije—: odio a García, pero es un camarada. Quizá un día te libre de él, pero arreglaremos las cuentas a la manera de mi país. Yo sólo soy gitano por casualidad; y, para algunas cosas seré siempre navarro fino, como dice el proverbio.
Contestó: «Eres un estúpido, un bobo, un verdadero payo. Eres como el enano que se cree grande cuando ha logrado escupir lejos[23]. No me quieres, ¡vete!».