Carmen
Carmen Un rasgo sobresaliente del carácter de los gitanos es su indiferencia en materia de religión; no es que sean agnósticos o escépticos. No han hecho jamás profesión de ateísmo. Al contrario, su religión es la del país en el que habitan; pero la cambian cuando cambian de patria. Las supersticiones que, entre los pueblos incultos sustituyen a los sentimentos religiosos, les son igualmente ajenas. De hecho, es la razón de que existan supersticiones en gentes que viven generalmente de la credulidad de los demás. Sin embargo, he observado en los gitanos españoles un horror singular a tener contacto con un cadáver. Son pocos los que aceptarían llevar un muerto al cementerio por dinero.