Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante Además, como cada uno dio diferente giro y tendencia a sus escritos, no parece que existen términos de comparación. El intento constante del ingenioso y discreto Fígaro fue (con cortas excepciones) la sátira política, la censura o retrato apasionado de los hombres de la época: El Curioso Parlante se proponía otra misión más modesta y tranquila, cual era la de pintar con risueños, si bien pálidos colores, la sociedad privada, tranquila y bonancible, los ridículos comunes, el bosquejo, en fin, del hombre en general. Tal igualmente era el objeto del filosófico autor de las Costumbres Andaluzas, el erudito y castizo Solitario; y ambos miraron sin asomo, de celos ni pujos de rivalidad, en las manos de su amigo y compañero Fígaro, la merecida palma de la sátira política, en la que es preciso confesar que ni antes ni después ha tenido entre nosotros digno rival, ni aun siquiera felices imitadores.
El autor de las ESCENAS, apasionado ardiente de nuestros buenos escritores de los siglos XVI y XVII, procuró tenerles presentes, y seguir sus huellas, ya que no en la forma, en la intención y en el estilo; y embebido en su estudio, se olvidó bien pronto de los modelos extranjeros, prefiriendo ser imitador de los propios a triunfar o competir con aquéllos.