Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante
Panorama matritense_ obras jocosas y satiricas de El Curioso Parlante El ejemplo de ambos jóvenes, laboriosos y entusiastas por la patria literatura, no sólo despertó de su marasmo al indolente público de entonces, sino que sirvió también de estímulo a otros jóvenes e ingenios privilegiados a lanzarse a la palestra donde habían de alcanzar merecido lauro. Entre ellos descolló el malogrado Fígaro (D. Mariano José de Larra), que, animado por ambos, y sin sombra alguna de miserables rivalidades, emprendió, pocos meses después, sus primeros opúsculos bajo el epígrafe de Cartas de un pobrecito hablador.
Hase dicho después por algunos críticos un tanto ligeros, y en son de alabanza de El Curioso Parlante, que era «el más feliz de los imitadores de Fígaro».
Mucho honraría al autor de las ESCENAS MATRITENSES semejante comparación, si la verdad del hecho no fuese que precedió a aquél en la tarea, y por consecuencia, mal podía imitar quien llevaba en el orden del tiempo la delantera. Así lo confiesa el mismo Fígaro en la primera edición de sus artículos, escritos cuando ya se habían publicado gran parte de los de El Curioso Parlante, y en dos excelentes juicios críticos que dedicó a la primera serie de estos artículos (o sea El Panorama), que van extractados a continuación.